No tengo ni idea por donde debería de empezar a describir como me siento, porque la verdad mis sentimientos están en un cambio constante o simplemente llego a no poder sentir nada en absoluto. Mas que nada me siento en un estado de confusión y de enojo conmigo misma por la frustración de no saber salir de esos momentos en los cuales ni yo misma puedo saber que es lo que se supone que debería de sentir porque jamás lo he sentido, como lo es la verdadera felicidad. Mi nombre es Valeria Sofía González Madrid, tengo 17 años y soy depresiva desde que tengo uso de mi memoria.
Por si se lo preguntan, nunca he sufrido un trauma severo que explique el que sufra de esta enfermedad ni algo tan dramático en mi vida que la haya desatado, bastó simplemente con tener que pasar día con día una vida que no me llenaba por más ganas que tuviera de intentarlo y de sufrir una soledad interna tan grande que en la mayoría de las veces ni mi propia presencia me era de compañía. Si, tuve una niñez llena de rechazo por parte de mis compañeras de escuela, pero eso no es algo fuera de este mundo ¿verdad? Si tu me vieras en la escuela, con mis amigos en fiestas, o en mi vida cotidiana, lo más seguro es que ni te darías cuenta de lo que está pasando en ese momento por mi mente, es más, hasta pensarías que soy una niña muy alegre y carismática, con mucha facilidad de palabra y que disfruta de la compañía de los demás… error, la verdad es que puedo aparentar ser todo eso, pero por dentro hay un solo pensamiento que opaca cualquier otro y que ha tenido una gran presencia a lo largo de toda mi vida: el deseo de morir. Un deseo tan grande que enfocaba mi atención en su mayor parte a una búsqueda constante de información sobre la muerte en si, y en todos los caminos posibles que pudiera encontrar para llegar a mi meta. En si, este pensamiento es mi pasado, mi presente, y mi futuro, y no importa cuanto tratara de simplemente buscar algo que supliera este pensamiento, siempre terminaba regresando a mi volviéndose día con día más obsesivo y más recurrente, al grado que he llegado a enfocar semanas completas de pura recopilación de datos sobre formas de suicidio, desde las menos dolorosas hasta las menos obvias, todo con el fin de encontrar la muerte perfecta que fuera rápida, sencilla, fácil de encubrir y que fuera lo menos traumática para mi familia. Esto último llevaba la mayor importancia entre mis búsquedas, porque al menos para mi las únicas personas que me tenían ancladas a este mundo eran mi madre, mi nana, pero sobre todo mi hermanito Rodrigo, porque se que mi muerte obviamente le dolería a mis seres queridos, pero le arruinaría la vida a Rodrigo y no es justo que una persona que tiene tantas ganas de vivir como él deje de vivir una vida lo más plena posible por una decisión que yo tome, y es por esto que sigo aquí y puedo estar escribiendo esto.
Yo diría que el hecho de que yo siga con vida es un atentado completo contra mi libertad. ¿Por qué no puedo tomar mi propia decisión mediante la cual decida si tengo que seguir día con día una vida que no me interesa y que de hecho me desagrada, en lugar de simplemente acabar con todo esto de una buena vez y poder irme de este mundo de la forma como más me plazca? Que lindo sería el poder traspasar mis años de vida a una persona que si tenga interés por esta vida y que realmente este viviendo y no solo se mantenga con vida como lo es mi caso. Mucha gente puede decirte "las cosas mejoraran", pero nadie te puede asegurar ni el cuando ni el donde, y a ciencia cierta ellos tampoco están seguros si las cosas van a mejorar o no. Si me lo preguntaran a mi yo diría que no, porque en mi experiencia yo he visto que la vida en general es mala con momentos buenos, pero esto es muy relativo y depende del cristal con que se mira, porque en mi estado de depresión me cuesta mucho trabajo realmente apreciar esos momentos buenos. Es muy frustrante el tener que despertar todos los días de mi vida y saber que por más que me he esforzado sigo sin poder salir de esto, y ayuda no me ha faltado, entonces ¿qué necesito hacer para poder salir de este círculo interminable? porque me siento mucho más triste del simple hecho de saber que estoy triste, y así continuo cayendo y cayendo sin poder dejar de sentirme de esta forma.
El otro día tuve que salirme de mi casa a correr, por el simple hecho de tener un impulso suicida que casi me lleva a acabar con mi vida de una vez por todas. Salí con mis ojos llenos de lágrimas por la falta de fuerza de voluntad que me di cuenta que tengo, pero, ¿como se supone que tenga fuerza de voluntad si no tengo ni fuerza para vivir? Es horrible saber que estuve a un segundo de haberle causado una pena terrible a mis seres queridos; un segundo con el que pude haberme convertido en la persona egoísta que siempre he odiado en mi, porque de que otra forma se le podría llamar al suicidio que como a un acto egoísta en el que buscas tu propia satisfacción y cumplir con tus propios deseos sin pensar en lo que estas dejando atrás. El ver el suicidio como el acto egoísta que es, es lo que me ha ayudado hasta ahora a no cometerlo, porque mi miedo a la muerte no existe, y mucho menos deseos de vivir. Se que mi vida no es tan trágica como para desear el acabar con ella, pero aun así no logro evitarlo, y de hecho esto sólo logra hacerme sentir peor porque se que no estoy valorando el tener todo y más de lo que mucha gente podría desear, pero la verdad yo siento que no lo valore, es simplemente que esto no logra llenarme y solo hace que me sienta culpable por tener más de lo que mucha gente tiene porque se que hay personas que con tener la mitad de lo que yo tengo podrían sentirse realizados y llenos de vida y aprovechar mejor todo lo que yo no se valorar al cien.
Hay una cosa que me causa una ilusión enorme en esta vida, y eso es el saber que si ya estoy viva al menos tengo que poder servir para algo, y es por eso que dedico parte de mi tiempo en ayudar a la gente que se acerca a mi, ya que este es el único momento en el que sienta una pequeña chispa dentro de mi que me hace sentirme útil y no solo un estorbo en esta vida que sólo es un espacio de aire mal gastado. La verdad, cada que le digo a una persona que la quiero, doy un abrazo, o simplemente me siento a hacerle compañía lo hago también por mi, porque yo necesito sentir ese cariño y que no paso como una sola persona más, porque le tengo terror a volver a sentirme igual de sola que cuando era pequeña, y no conozco otra forma de conseguir ese cariño y esa compañía que esforzándome día a día en estar cerca de la gente para escuchar lo que tengan que decir, o simplemente para sentirme útil, aunque últimamente esto ya es demasiado para mi. Necesito aislarme de la gente a mi alrededor que demanda de mi ayuda, porque muchos amigos míos son muy bueno recibiendo, pero nada buenos a la hora de dar, lo que hace que me sienta usada y aun peor de cómo me sentía, y se que no lo hacen a propósito ya que no se puede esperar más de adolescentes inmaduros como yo, que todos somos egoístas por naturaleza, pero tengo miedo y mucho de que si continúan recibiendo más de lo que soy capas de dar terminen también quitándome esa única chispa de vida que todavía conservo y entonces pueda volver mis sueños realidad.
Gracias por compartir tu historia conmigo y ánimo
PS: try to remember my phrase on the worst moments, and stop quiting of your dreams, go to the fight, and you will find you OWN will to live.
Love, BODYandSOUL